cigar.jpgUno como no fumador (o fumador pasivo) pensaría que si se prohibiera esta actividad en los clubes nocturnos sería genial, imaginen, no más camisetas apestando a humo, el pelo conservaría su rico olor a shampoo, en fín sería perfecto… en teoría.

Pero en teoría el comunismo también funciona, en la práctica es algo muy diferente, en Francia desde el 2 de enero está prohibido fumar en cafés, hoteles, restaurantes, discotecas y otros clubes. El problema es que ahora las discotecas y clubes huelen mal, «a pies y sobaco», imaginen a cientos de personas bailando al ritmo de la música con un calor incesante y nada para camuflar el olor natural de los cuerpos.

Ahora lo que se viene son los aromatizantes masivos y cabinas para fumadores, dotados con purificadores de aire y extractores de humo, y ¿por qué no? la venta de desodorantes en la barra. Negocio redondo.

Enlace: Prohibido Fumar. Ideal | Vía: Menéame