Confiando en la honestidad de sus clientes, en una panadería de Ontario, Canadá, no hay cajeros, en vez de eso hay una enorme calculadora y una especie de urna para que la gente después de escoger la mercancía deposite el importe exacto de lo que se lleva. La idea de esto es «simplificar las cosas para que la gente no tenga que esperar» con un «sistema de pago de honor».

De acuerdo con el dueño, cada 6 meses hacen cuentas y solo una vez resultaron con pérdidas fuera de eso es un buen negocio; lo que se cree es que algunos «clientes» pagan incompleto, otros roban, aunque algunos prefieren dar más de lo que deben por practicidad o falta de tiempo.

En México lo más parecido que he visto con este sistema, son unos camiones de Monterrey (Ruta 1) donde cada quien sabe lo que debe pagar de pasaje y lo deposita en una urna; el chofer simplemente ayuda a cambiar o feriar por si alguien no lleva el monto exacto y usualmente revisa que se haya pagado correctamente.

¿Alguien ha visto algún otro ejemplo? Compártanlo.

Enlace: A Place All Its Own | Vía: Boing Boing