No, no se trata de un nuevo asesino serial ni uno de esos pseudo-artistas.

En realidad, Kittiwat Unarrom, es un estudiante tailandés de arte fino e hijo de un panadero cuyo pasatiempo es darle al pan la forma y apariencia necesarias para que parezcan partes humanas verdaderas.

La calidad de su trabajo es tan precisa que seguramente Hannibal Lecter estaría fascinado con sus obras, pero muchos lo encontrarán tan repulsivo que jamás se atreverían a probarlo cuando es simplemente, pan. Por eso Kittiwat asegura, La lección es «no juzgar por las apariencias».

Enlace: kittiwat unarrom: “body bakery”. | Vía: Barcelona’s Chiringuito